Un profesor para cada alumno. Literalmente cada uno.
Un docente frente a treinta chicos no puede ir al ritmo de cada uno: va al ritmo del promedio, y el que se aburre y el que se pierde quedan afuera igual. Maestre le da a cada alumno un profesor AI que le explica las veces que haga falta, lo evalúa y deja registro de qué entendió de verdad.
La experiencia pedagógica viene de School of Creators, que forma chicos desde 2013. Maestre es la plataforma que la lleva a escala.
Lo que ve cada alumno.
El profesor explica con material que genera en vivo, deja las notas escritas y corrige en el momento. Cada uno a su ritmo, sin coordinar horarios ni armar comisiones.
Cómo aprende una máquina
No es que falte contenido. Falta quien lo explique otra vez.
El que se pierde, se pierde solo
Quedarse una clase atrás es quedarse todas. Nadie tiene tiempo de volver a explicar lo mismo por quinta vez, y el alumno no vuelve a preguntar.
El que va rápido se aburre
Y el aburrimiento en el aula no se ve: se ve tres años después, cuando dejó de interesarle la materia.
La nota no dice quién entendió
Dice quién aprobó. Son cosas distintas, y la diferencia recién aparece cuando ya es tarde para intervenir.
Dos maneras de usarlo, y se combinan.
La mayoría de las instituciones arranca con el catálogo y suma contenido propio cuando ve que los alumnos lo usan.
Todo el catálogo, para cada alumno
Los 16 cursos y entrenamientos disponibles para el alumnado, con horas de clase por asiento y panel para dirección y docentes.
- IA, negocios, comunicación, productividad y programación
- Entrenamientos de oratoria, entrevistas e inglés conversacional
- Los cursos de Maestre Kids para secundaria (11 a 16)
- Panel con quién cursó, quién entendió y dónde está el bache
- Sin instalación: entran desde el navegador del colegio o de casa
El contenido de ustedes, con su profesor
Nos dan su material —programa de la materia, apuntes de cátedra, el manual de convivencia, lo que necesiten— y lo convertimos en un curso con su propio profesor AI, con ejercicios y criterios de evaluación.
- Materias del programa oficial con la bibliografía de la cátedra
- Inducción de alumnos nuevos o de docentes que entran
- Contenido propio de la institución que hoy depende de una persona
- Queda en su catálogo: se cursa todos los años sin rehacerlo
Los números se arman en la llamada: dependen de la cantidad de alumnos, las horas y si suman contenido propio. No hay autogestión con tarjeta para instituciones.
Sin compromiso: vemos el caso de la institución, les mostramos la plataforma andando y se van con una propuesta concreta.
Quién cursó. Y, más importante,
quién entendió de verdad.
Avance por alumno y por curso
Horas de clase, módulos completados, en qué anda cada división. Sin pedirle a nadie que cargue planillas.
Dónde se traba el grupo
Qué temas costaron más, en qué punto abandonan. Es la información que hoy se obtiene cuando ya se tomó la prueba.
Evidencia, no asistencia
Ejercicios corregidos con criterios explícitos y puntaje por competencia. Sirve para hablar con las familias con algo concreto en la mano.
De la llamada al aula, en semanas.
Piloto con un curso
Arrancamos con una división o una cátedra, no con toda la institución. Sale barato equivocarse y rápido darse cuenta si sirve.
Los docentes lo ven primero
Antes que los alumnos. Si el equipo docente no lo entiende ni lo quiere, no importa lo que diga la dirección: no se usa.
Se amplía con los datos a la vista
Con el panel del piloto se decide si se extiende, a qué años y con qué contenido propio.
Datos separados por institución · Accesos por curso y por docente · Panel para dirección · Sin instalación
Un docente no puede repetir la misma explicación treinta veces. Un profesor AI sí.
No viene a reemplazar a nadie: viene a hacer la parte que ningún docente puede hacer solo, que es estar disponible para cada alumno cuando ese alumno lo necesita.
Contanos qué
necesita tu institución.
Media hora, sin compromiso. Si no sirve para su caso, se lo decimos en la llamada.
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